No sigas las huellas de los antiguos. Busca lo que ellos buscaron. (Haiku de Matsuo Bashoo)
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martes, 11 de septiembre de 2012

¿Más logaritmos y menos amor?

Para leer sobre la clase de ayer, bajen el cursor hasta la entrada anterior.

Ahora, dentro de la explosión de cosas que suscitó la película La eduación prohibida, voy a pegar aquí un "artículo" que en realidad fue simplemente un "comentario" al artículo de Corti en Brecha, el titulado "Menos amor y más logaritmos". Pongo las palabras "artículo" y "comentario" entre comillas, porque es muy curioso, que como comentario se haya introducido algo tan largo y valioso que vale como un artículo, y que sin embargo ni siquiera está firmado por completo, es de una tal "Marisa". Y está muy bueno.

Justamente, ayer que hablábamos de sofistas, Vaz Ferrerira habla de un tipo de falacia, la de falsa oposición, que hace aparecer dos términos como opuestos, cuando en realidad son complementarios. En este caso, la falsa oposición se refiere a presentar el amor vs los logaritmos. ¿Por qué no pueden ir juntos? Entonces Corti, el autor del artículo, ¿actúa con nosotros como sofista? De hecho, debo agradecer este llamado de atención hacia la falsa oposición a una colega, yo sola no me había dado cuenta... Es claro que las falacias pasan por delante de nuestros ojos, conquistándonos, sin que nos percatemos de ello. En eso los sofistas eran unos genios. Hasta que llegó Aristóteles y planteó las reglas de la lógica, que serían las armas para vencer a los sofismas de los sofistas. Pero incluso con esas armas, es muy difícil desarmarlos, porque ni siquiera nos damos cuenta de que nos están atacando...

Bueno, estas reflexiones en base a este artículo, para completar la clase de ayer. También les aviso que como comentario a la clase del 5/9 apareció una sugerencia de un compañero llamado Tabaré, de leer otro artículo sobre la película. Allí pueden encontrar el link.
Y ahora, directamente el "comentario-artículo" de Marisa. Que lo disfruten. (Yo sigo viendo la película por partes, les prometo que pronto la terminaré ;-) )

¿Más logaritmos y menos amor?

Primera frase que me llama la atención: “Es una pena que el documental no nos instruya acerca de cuáles son esas cosas realmente importantes, aunque el espectador inevitablemente termina por asumir más tarde o más temprano que lo único realmente importante en la vida es el amor.”
Veo que la persona que escribió esta nota, El Sr Corti, no entendió absolutamente nada de la película, puesto que lo que más queda claro es justamente esto: Se debería enseñar el respeto, los valores de convivencia, el amor al el prójimo, la tolerancia, y el tener la cabeza abierta para entender las cosas. El señor que escribió esto, no debe tener ni la más pálida idea de lo que es un logaritmo. Si lo supiera, no podría haber escrito esta incongruencia. En caso de saberlo, hubiera podido elegir otros conceptos más útiles y menos específicos que un logaritmo. Además, la lectura de su artículo, denota un desprecio por “el Amor”, así con mayúscula… Amor que no tiene nada que ver con la sensiblería barata. El concepto ha sido tan manoseado, que ha llegado a confundirse. De esa falta de Amor, es de donde nace toda la decadencia, de donde nacen la intolerancia, el racismo, la irrespetuosidad: todos los males de la humanidad. No saber lo que es el Amor, y compararlo con un “logaritmo”, además, es no tener ni las básicas.
Otra frase que me sorprende: “Este documental, nos dice ahora que los niños sólo necesitan amor y que con esa dieta intelectualmente tan magra serán capaces de llegar a donde sea que se propongan llegar en la vida.”
Así que el amor es “magro”, para el señor Aníbal Corti. Y “llegar a algo en la vida” ¿es tener un título universitario y ganar mucho dinero, quizás? ¿Aquel que no tenga un título, no es “nadie” en la vida? El licenciado en filosofía Sr. Corti frecuentó la Universidad y sabe mucho de Filosofía, pero no considera importante al Amor. Sin embargo, nos alienta a aprender a resolver un logaritmo. Qué genio que es don Corti! Un fenómeno, el tipo!
Primero, que el documental no dice eso. Nunca se habla de no educar y de dejar a los niños librados a suerte y verdad. Se habla de cambiar el sistema educativo obsoleto, y a todas vistas, ineficaz, a cargo de personas obtusas, que no escuchan, o escuchan mal lo que se les está tratando de decir -como evidentemente le ha pasado a este señor. Me pregunto si no será profesor de algún liceo, ya que defiende tanto, con uñas y dientes su fuente de ingresos. Gente como este tipo, tan reacia al cambio, es la que tranca la evolución del ser humano. Así es que los programas de estudio son tan anacrónicos, inadecuados y esquivan todo lo que tiene que ver con la enseñanza de valores.
Digo yo, Sr. Corti… “la letra con sangre entra”, forma parte de sus premisas de educación?

El documental es una crítica constructiva acerca de las falencias del sistema educativo actual y, principalmente, muestra ideas y alternativas de educación.
Los objetivos de la película son de promover el desarrollo de una educación integral del ser humano que respete los procesos y tiempos de los individuos, especialmente los niños; comunicar a jóvenes, padres y maestros la importancia que la educación tiene en nuestras vidas; fomentar un cambio de conciencia en torno a las formas de educar, destacando la necesidad de una participación activa y responsable de toda la comunidad, y promover la conducta basada en la cultura de la colaboración en vez de la cultura de la competencia y serruchar las patas al otro. Nunca se habla de dejar de instruir, ni enseñar. Se habla de instruir y enseñar BIEN.
El Sr Corti es un fiel exponente de a qué lleva este sistema educativo: a creer que un logaritmo es más importante en la vida que el Amor, y a pesar de ser licenciando en filosofía, no saber siquiera que el fin último del ser humano es llegar al BIEN (como ya lo dijo Platón, y no yo). ¿Y cómo se llega al bien, si no es a través del Amor? El amor a aprender, a superarse, a respetar al prójimo y a nosotros mismos, incluso instruyéndonos y adquiriendo todos los conocimientos, pero de una forma más natural.¿ Cómo se aprenden los valores, si no es a través de la aplicación de ellos?¿ Cómo se aprende el respeto o la tolerancia, si no es siendo respetuosos o tolerantes?
El Amor no es ser permisivo ni flojo, ni dejar hacer cualquier cosa, o no poner límites. Lo cual sería justamente contrario a los valores. Eso es la degeneración del concepto de Amor.
El la película se plantea el llegar a estos conceptos a través de una coherencia amable, y no a través del fierro. Y no dándole tanta importancia a un logaritmo restándosela al Amor. ¿Cuántos de los lectores recuerdan cómo resolver un logaritmo, y les ha servido en la vida para algo? Pocos, sospecho. Sin embargo, ¿hay alguno que pueda vivir sin Amor?
Marisa, comentario a Corti Aníbal, "Menos amor y más logaritmos", Brecha digital, 31/8/2012.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Clase del 5/9/2012

Clase sustituída por... DEBATE EN AULA MAGNA DE FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Gracias a que existe el blog y que existe gente como la compañera Tere, hoy llegó un comentario a la entrada anterior diciendo que a las 19y30 horas estaba el siguiente debate:

Bueno, pues, cundió el entusiasmo, y los sofistas quedaron para el lunes... Porque decidimos salir a las 19y15 para presenciar el debate, y el tiempo de clase hasta esa hora se dedicó a nuestro propio debate entre las personas que vieron la película, las que no, y todas las que tenían una opinión formada de algún tema afín. Por lo tanto, pasamos la noche de hoy discutiendo acerca de ideales de lo que debe ser la educación, lo que es, lo que ha sido, lo que nos gustaría que fuera, qué tan utópico es eso, qué se necesita en realidad en una sociedad contemporánea, etc.
Quienes fueron con el grupo al debate, creo que no se decepcionaron. Yo, hasta saqué apuntes, porque pronto se nos viene el tema de Sócrates y Platón, y verán cuántos puntos en común tienen con cosas que se hablaron hoy sobre la base de la película.
En fin, buen fin de semana, y nos vemos el lunes con el mismo tema que teníamos para hoy.

martes, 4 de septiembre de 2012

Otro artículo que ataca a "La educación prohibida"

Si estás buscando lo que hicimos en la clase del lunes, seguí hasta abajo, hasta la entrada anterior.
Aquí tienen el link que aportó otro lector del blog y que también señala las oscuridades de la película La educación prohibida. ¡Me gustaría oir sus opiniones!

Una crítica al documental La educación prohibida.

viernes, 31 de agosto de 2012

Sobre la película La educación prohibida

Agradezco a Martina que me hizo llegar este artículo sobre la película. Salió hoy, en Brecha. Yo todavía no la vi, pero escuché comentarios de todo tipo. Y por los comentarios, sea cual sea la opinión tanto de entusiasmo como de sospecha, saqué en conclusión que lo que dice este artículo (que el amor debe ser lo primero en la educación) es lo que postula la película. Saben (o tal vez no) que mi tesis, la que acabo de terminar, es justamente sobre educación de las emociones. Mi planteo es quelas emociones deben de tener necesariamente un lugar en la educación, pero no significa que "los logaritmos no sirvan para nada". Habrá que ver la película. Por ahora, el artículo es más que importante leerlo. Lo hablamos el lunes.
Saludos.

Menos amor y más logaritmos

El documental argentino La educación prohibida, del director Germán Doin, se estrenó en forma simultánea el pasado 13 de agosto en varias partes del mundo, incluyendo varias ciudades de Uruguay. De distribución gratuita por Internet, lleva al día de hoy casi 300 mil descargas y más de dos millones y medio de reproducciones. Planteado como una crítica devastadora a la educación tradicional, su mensaje es bobalicón y, en última instancia, peligroso. Cuando han transcurrido más de dos horas de este documental insufrible y ya se acerca el ansiado final, aparece otra vez en pantalla el argentino Pablo Lipnizky, fundador y director del colegio Mundo Montessori de Colombia. Lipnizky es uno de los 90 latinoamericanos y españoles entrevistados para esta película y había aparecido ya varias veces en pantalla, pero esta última aparición suya es importante porque sintetiza a la perfección la forma y el fondo de toda la obra. “Hay una sola cosa que es realmente importante...”, dice. Pero se emociona y no puede seguir. Hace una pausa. Se seca una lágrima. Con la voz quebrada, continúa: “Es el amor que nosotros le podamos dar a los niños. Si queremos una sociedad diferente, lo único que realmente tenemos que hacer es amar a los niños... El conocimiento va a venir solo”.
El sentimentalismo afectado de esta declaración expresa la tónica general del filme. Pero no es sólo la forma la que queda condensada en estas palabras, también la tesis central de la película.
Los diversos testimonios que recoge confluyen en una crítica al educador tradicional por estar supuestamente posicionado en “un lugar arrogante”, desde el cual ejerce un poder abusivo y despótico. No se trata de una mera crítica a los abusos que maestros y profesores eventualmente pueden cometer en el curso del normal ejercicio de su profesión, sino de un ataque a la idea misma de educación tal como ha sido concebida en la modernidad, es decir, desde la Ilustración a nuestros días.
El documental recomienda a los nuevos educadores “no tener la intención de enseñar”. Se les recomienda “abandonar la pequeña omnipotencia (...) de creer que llevan algo que enseñar a sus alumnos”. Se les pide que renuncien a instruir, que acepten que su función es cuidar y amar a los niños. Se les recomienda “un gran trabajo de humildad”.
La idea, que se repite una y otra vez a lo largo de la obra (que en general es bastante obsesiva y repetitiva) –idea que el testimonio de Lipnizky resume a la perfección–, es que los docentes deben preocuparse por la felicidad de sus alumnos, no por lo que aprendan o dejen de aprender. El aprendizaje de los contenidos disciplinarios específicos (lenguaje, matemática, ciencias) vendrá solo, por añadidura. O simplemente no vendrá. En cualquier caso, sólo importa que los niños y adolescentes se sientan amados y respetados. Como indica de forma elocuente otro de los testimonios que recoge la película: “Se puede vivir sin saber qué son los logaritmos”.
Es una verdad trivial, desde luego: se puede vivir sin saber qué son los logaritmos. En general, se puede vivir sin poseer ningún conocimiento complejo y avanzado. La falta de conocimientos avanzados no amenaza la supervivencia de los individuos en modo alguno. En teoría, incluso se puede ser muy feliz a pesar de carecer por completo de ellos. No está comprobado que el saber avanzado haga feliz a nadie y hay incluso quienes piensan que, en dosis elevadas, el conocimiento y la cultura producen una cierta tendencia a la melancolía, la introspección y la infelicidad.
Ahora bien, lo que decididamente no tiene mucho sentido y es bastante sorprendente es que se recomiende a maestros y profesores que renuncien a enseñar, como si ello fuera la solución para la crisis de las instituciones educativas. Es algo así como renunciar a construir viviendas para solucionar la crisis habitacional. Después de todo, el hombre ha vivido al aire libre durante miles de años. Es muy cierto que se puede vivir sin saber qué son los logaritmos, pero no es menos cierto que también se puede vivir a la intemperie. Así que la solución revolucionaria a la crisis habitacional bien podría ser renunciar a la vivienda. Sin ir más lejos, una solución igualmente revolucionaria podría ser ensayada en el área de la salud.
La idea que sobrevuela el documental, y que a veces se enuncia explícitamente, es que, inmersos en una enseñanza de nuevo cuño –más libre, más tolerante, más amorosa, más abierta y más respetuosa–, los niños y adolescentes podrán no aprender qué es un logaritmo (algo que a fin de cuentas parece que no importa mucho), pero no van a dejar de aprender, en cualquier caso, nada de aquello que es verdaderamente importante para la vida. Es una pena que el documental no nos instruya acerca de cuáles son esas cosas realmente importantes, aunque el espectador inevitablemente termina por asumir más tarde o más temprano que lo único realmente importante en la vida es el amor.
En este sentido, uno de los entrevistados se permite afirmar que, contrariamente a lo que suponen las formas pedagógicas dominantes, no haber aprendido a leer, a escribir o a calcular no significa no estar educado. Para tranquilidad –quizás– de algunos espectadores, otro de los entrevistados, el español Juan Peré, de la escuela libre La Caseta, sostiene que los niños aprenden a leer, a escribir y a calcular “igual que aprenden a andar”, por el mero hecho de que “hay adultos que andan”, es decir, por el mero hecho de que están “en el contexto cultural humano”.
Las instituciones educativas de nivel primario y secundario están en crisis en muchas partes del mundo. Todos los años llegan a las universidades de Uruguay y de otros países enormes contingentes de estudiantes que no saben leer ni escribir, por no mencionar otras capacidades de las que también carecen. Es necesario, por tanto, revisar críticamente muchas cosas. Pero si uno se toma en serio lo que declara la inmensa mayoría de los entrevistados en La educación prohibida, la solución a este problema pasa por resignarse, comprender que hay cosas en la vida más importantes que los logaritmos y suprimir las instituciones educativas tal cual las conocemos hoy en día.
“La idea más revolucionaria que existe es intentar que las personas sean felices”, nos informa Jordi Mateu, de la Red de Educación Libre de España. Admitamos que eso sea así. El problema es que esa idea no tiene nada que ver con la educación.
La idea más revolucionaria en materia educativa es la que dice que las personas normales son todas igualmente capaces de llegar a compartir los frutos más elevados de la actividad intelectual del hombre. Esa es la idea que muchas generaciones han compartido, desde la Ilustración a nuestros días. Contrariamente a lo que se había pensado durante muchísimo tiempo –contrariamente a lo que habían pensado, sin ir más lejos, filósofos como Platón o Aristóteles–, los ilustrados creyeron que todo hombre podía ser educado y que, de ese modo, cualquiera podía llegar a compartir los resultados más refinados de los esfuerzos cognitivos de la humanidad.
A la raza humana en su conjunto le ha tomado miles de años forjar herramientas conceptuales cada vez más complejas. Hemos concebido ideas bellas y sofisticadas, como la idea de logaritmo. Hemos concebido más tarde ideas mucho más complejas que esa; ideas más elegantes y más avanzadas, tanto en el ámbito de la matemática como fuera de ella. Cada una de esas ideas, cada uno de esos conceptos, es un logro del intelecto humano; una conquista que ha llevado mucho tiempo y mucho esfuerzo. Es una tontería pensar que ese conocimiento trabajosamente forjado durante generaciones y generaciones puede ser redescubierto a cada paso, todo el tiempo. La educación nos ofrece la oportunidad maravillosa de treparnos a los hombros de los gigantes que nos han precedido y mirar más lejos que ellos. Los filósofos ilustrados pusieron en circulación la idea revolucionaria según la cual ese universo conceptual es accesible a todos. Este documental, La educación prohibida, nos dice ahora que los niños sólo necesitan amor y que con esa dieta intelectualmente tan magra serán capaces de llegar adonde sea que se propongan llegar en la vida.
No está bien mentir a los niños. La verdad que todo adulto sabe, y que los maestros y profesores tienen el deber moral de trasmitir a sus alumnos, es que el amor no basta; que sólo con amor no se llega a ninguna parte. Si los docentes renuncian a ese deber, los niños igual descubrirán la verdad, más tarde o más temprano. Sólo que para cuando lo hayan hecho quizás sea demasiado tarde.

jueves, 9 de agosto de 2012

INVITACIÓN A VER PELÍCULA SOBRE EDUCACIÓN

Estimados: Si están acá para ver qué se dio en la clase pasada, vayan hasta la entrada que aparece abajo de esta. Allí está todo lo referente a la clase del miércoles 8/8.
Esta entrada es para avisarles que este lunes 13 es el estreno mundial de la película La Educación Prohibida, una investigación sobre alternativas educativas para formar el ser humano nuevo del mundo nuevo... Justo en la clase de ayer se habló del "ideal de hombre", esto puede dar lugar a discusiones muy interesantes. También verán que tiene mucho que ver con esa pregunta que nos hicimos "¿qué es la educación?"
Miren el sitio y el trailer acá.
Y si les interesa, tengo la SORPRESA de que uno de los estrenos mundiales se hace GRATUITAMENTE en la Facultad, Salón de Actos, el mismo lunes a las 21hs, justo después de terminar la clase. Los que puedan quedarse, sería una linda oportunidad para compartir eso juntos, ¿verdad?

Bueno, les dejo la propuesta.
Saludos, buen fin de semana.